En 2025, el casual dining le ganó el pulso al QSR en EE.UU. Dos condiciones lo hicieron posible: el gap de precio entre segmentos casi desapareció y la confianza del consumidor daba margen para elegir valor sobre precio.
Además, Chili’s activó un cue muy particular de forma deliberada. “Por lo que pagas en QSR, aquí comes mejor.” Chili’s no bajó precios sino que mantuvo el suyo mientras el QSR subía el 40% en una década. Cuando el gap se cerró, solo tuvo que decirlo. El resultado: crecimientos de ventas por encima del 20% durante seis trimestres consecutivos, con márgenes de restaurante expandiéndose del 13,5% al 17,8%. Más volumen, más margen.
En España vemos algo que empieza a tener parecido razonable, pero aún en construcción. Nuestros datos de percepción de value-for-money muestran que el casual dining tiene mejor posicionamiento que el QSR. Sin embargo, ese VFM superior no se está traduciendo en tráfico.
El consumidor percibe mejor valor en casual dining pero sigue yendo al QSR.
Dos condiciones podrían cambiar eso:
- Primera: el QSR mantiene su tendencia de subida de precios mayor que casual por presión de costes laborales y materias primas, y el gap sigue cerrándose.
- Segunda: la confianza del consumidor mejora lo suficiente para que la decisión deje de ser “cuánto gasto” y pase a ser “qué valor obtengo.”
La guerra de Irán ha frenado la mejora de confianza de principios de 2026, pero podría ser una tormenta temporal. Por otro lado, la protección de precios de los últimos años en casual ha sido a costa de su margen. El reloj corre en ambos sentidos. ¡Se aceptan apuestas!
Este artículo es mío, no de ChatGPT. Está escrito con tiempo, cariño y datos.
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